El concepto de economía circular cada vez nos resulta más familiar. Sin embargo, aunque lo oigamos repetidas veces, sigue generando muchas preguntas sobre su naturaleza y ventajas. Estas dudas se multiplican si hablamos sobre cómo los GIS o Sistemas de Información Geográfica contribuyen a su desarrollo. Con este artículo, desde Geograma queremos despejarte todas ellas. 

Qué es la economía circular

Por economía circular entendemos un modelo productivo y de consumo que tiene como objetivo reducir al mínimo los residuos que se generan en todos los ámbitos. Para ello, la economía circular se basa en la extensión de la vida útil o reutilización de materiales y productos. Algo que se puede conseguir, por ejemplo, a través del reciclaje, la reparación o el arrendamiento de estos.

La economía circular surge como alternativa al tradicional modelo económico lineal, mediante el cual se sigue una secuencia de adquirir – fabricar – consumir – desechar. Un modelo que implica un gran consumo de materiales y materias primas.

¿Por qué es necesaria la economía circular?

Nos encontramos en una coyuntura en la que el permanente crecimiento de la población mundial exige cada vez más el consumo de productos. Sin embargo, las materias primas son limitadas.

Por otra parte, la extracción de estas tiene un impacto medioambiental profundo, como es la emisión de gases de efecto invernadero, principales contribuyentes al calentamiento global. De hecho, según la Unión Europea, la producción de materiales que utilizamos todos los días representa el 45% de las emisiones de CO2.

Además, las medidas para la adopción de una economía circular ofrecen a las empresas y otros agentes beneficios como:

Para el Foro Económico Mundial, el cambio hacia una economía circular podría generar un billón de dólares anuales a la economía global para 2025. Además, crearía unos 100.000 empleos y reduciría los residuos en unos 100 millones de toneladas en cinco años.

Cómo alcanzar la economía circular a través de los Sistemas de Información Geográfica o GIS

Dentro de este camino hacia la economía circular, hay que destacar la contribución que realizan los Sistemas de Información Geográfica o GIS a ella. Vamos a estudiar algunos de los casos de uso que más aportan a este modelo económico y medioambiental.

Geograma - Economía circular y Sistemas de Información Geográfica

Podemos empezar hablando del reciclaje. Aquí, los GIS son muy útiles a la hora de construir un inventario de la infraestructura implicada, conformada por contenedores, puntos limpios, plantas de reciclado, etc.

Además, el uso combinado de otras tecnologías, como Internet de las Cosas (IoT), permite conocer los niveles de llenado reales de los contenedores. Una información muy relevante para diseñar rutas de recogida lo más optimizadas posible.

Pero GIS sirve para más que inventariar elementos. Más allá de estos datos geolocalizados, también se puede incluir información sociodemográfica de sus entornos (edades, sexo, niveles de renta…). 

Con esta información, se dispone de recursos para saber dónde colocar más contenedores o dónde enfocar esfuerzos a la hora de desarrollar campañas de concienciación para la ciudadanía, entre otros usos.

Para muchas empresas, como las industrias manufactureras, los GIS contribuyen a hacer su cadena de suministro más transparente. Conocer esta lo máximo posible facilita la obtención de materiales reciclados de proveedores de confianza.

Si nos enfocamos en la gestión de residuos, los GIS junto a la inteligencia artificial pueden aportar datos sobre tipos de materiales, cantidades, concentraciones y movimientos de desechos. Muy útiles para fabricantes, empresas de reciclaje, inversores y Administraciones Públicas.

Más allá de los residuos y el reciclaje, el mantenimiento avanzado de equipos soportado por datos geoespaciales también hace un valioso aporte para la economía circular. Por ejemplo, para las empresas de renting de vehículos, su geolocalización combinada con IoT puede prever futuras averías gracias al mantenimiento predictivo.

Por otra parte, la economía circular también se sustenta en el aprovechamiento máximo de activos infrautilizados. Como muestra, están las empresas que se encargan del alquiler apartamentos turísticos, en cuya actividad cobra relevancia la ubicación de estos y ofrecer a sus clientes los que mejor se ajusten a sus preferencias de localización.

No cabe duda de que la relación entre GIS y economía circular tiene grandes visos de prosperar. Por parte de Geograma, vamos a esforzarnos al máximo para que esto sea posible. Una muestra de nuestro compromiso por hacer de los datos geolocalizados un agente imprescindible para el cuidado del medio ambiente.

Si también quieres participar en esta revolución verde y que seamos parte de ella, estaremos encantados de oír tu propuesta y ponermos juntos manos a la obra. ¿Comenzamos ya? Contacta con nosotros.