Las bases cartográficas son los cimientos de un mapa temático adecuado para su propósito y que sea realmente útil para quien lo consulta. Por tanto, que su contenido se ajuste debidamente a la realidad de cada momento es clave, igual de importante que actualizar la propia información temática. Esto requiere de un trabajo permanente que conviene agilizar lo máximo posible. Desde Geograma, te proponemos una metodología para conseguirlo. Aquí te la describimos. 

El objetivo: facilitar y agilizar la actualización de los mapas base

La mayoría de los planos temáticos usan como base de fondo información cartográfica. Aunque a día de hoy existe gran cantidad de cartografía pública, dependiendo de la temática, escala y propósito del mapa, las bases cartográficas a incluir en los planos se deben adecuar a cada tipo de mapa.

Esto hace que sea necesario retocar la información existente para generarla a medida, dando prioridad a ciertos elementos y seleccionando lo que se debe representar para destacar la información temática principal. Estas bases adaptadas para diferentes planos suelen llevar muchas horas de edición.

Aunque el objetivo de los planos temáticos sea la información específica y sobre ella debe recaer el mayor esfuerzo, el constante cambio del entorno provoca que la información de la base también deba actualizarse, lo que presenta un problema.

Para su actualización y mantenimiento se puede plantear una metodología de control de cambios de la información para atacar exclusivamente estos cambios, suponiendo un menor esfuerzo y permitiendo un control del estado de la base cartográfica.

Proceso para actualizar una base cartográfica para mapas temáticos

Una forma de realizar esta actualización es mediante la comparación de diferentes versiones de información de fuentes oficiales con actualizaciones periódicas. La metodología de 4 pasos sería la siguiente:

1.- Detectar los elementos importantes a actualizar en nuestra base

Por ejemplo, dependiendo de la escala de representación, podrían ser edificios y ejes de calles. En otros casos, la actualización de las carreteras del entorno puede ser suficiente.

2.- Detectar las fuentes oficiales

Entre todos los recursos disponibles para actualizar una base cartográfica, están los organismos públicos que actualizan periódicamente la información que nos interesa. Por ejemplo:

GEOGRAMA - Cómo actualizar y mantener ágilmente bases cartográficas

3.- Comparar las diferentes versiones

Una vez detectadas las fuentes útiles para nuestra base, habría que comprobar la última versión publicada con nuestra base y guardar esa versión.

Cuando el organismo competente de esa información publique una actualización, se compara la versión anterior guardada con la información actual. Para ello se pueden usar diferentes herramientas ETLGIS, etc

Obteniendo los cambios entre las dos versiones, podemos actualizar solo la información detectada, ahorrando mucho tiempo de edición.

4.- Actualizar la zona

Si fuese necesario actualizar la zona alrededor de los elementos detectados que han cambiado (por ejemplo, si cambia un edificio, puede haber cambiado el entorno) se puede usar la ortofoto más reciente. El PNOA (Plan Nacional de Ortofotografía Aérea) renueva cada 2 ó 3 años las ortofotografías, con una precisión suficiente para una cartografía 5.000

Con esta metodología, nos permitimos tener nuestra propia base cartográfica actualizada y controlada sin tener que revisarla por completo cada cierto tiempo. Con ello, podemos invertir el tiempo ganado en otras acciones que aporten valor, asegurándonos ofrecer siempre un contenido al día y práctico.

Si crees que este proceso se adaptaría perfectamente a la cartografía de tu proyecto u organización, desde Geograma te animamos a que te pongas en contacto con nosotros para hablar más en detalle de él. ¡Escríbenos!